Mejor médium de España

Se llama médium a toda aquella persona que es capaz de tener contacto con personas que han dejado ya la vida, que han dejado ya la existencia y que están muertas. Ellos son una especie de canal abierto por el cual pueden ver y hablar con esos seres a la vez que transmitir su mensaje, una última comunicación con alguien o un deseo por cumplir.

Son muchas las personas que dicen tener esta capacidad pero pocas las que pueden decir, a ciencia cierta, que lo son. Por ello, en la actualidad hay una persona a la que se le considera como uno de los mejores médiums de España, se trata de Mikel Lizarralde.

Se trata de alguien con unas dotes excepcionales y a nivel nacional pocos pueden igualarlo. Son muy conocidos su mensajes del mundo espiritual, de los fallecidos, que dejan anonadados a aquellos a los que son destinatarios cuando los reciben y saben que se trata de la persona muerta por qué hay cosas, expresiones, gestos o datos que sólo conocía él/ella y que está transmitiendo. Además hay otras marcas que delatan que lo que cuenta es cierto pues revela todo tipo de circunstancias íntimas del pasado o del presente, lo más importante es que también avisan de otras vivencias, buenas o malas, que pueden pasar en el futuro.

Su camino hasta el punto en el que se encuentra hoy ha sido arduo y difícil sobre todo por lo que ha debido de sufrir, primero para comprender lo que le sucedía y la razón de ese don tan especial que le ha sido concedido y luego el crecer con todo ello con lo traumático que puede llegar a ser para un niño. Así la mediumnidad se considera como un sacerdocio también para este sacerdocio hay que tener vocación. Nuestro protagonista dice que tiene que haber una llamada procedente del mundo espiritual y que se debe atender pues el enriquecimiento personal es muy importante.

De entre sus recuerdos destaca la primera vez que escuchó la llamada de ese mundo espiritual fue cuando tenía pocos años de edad, fue entonces cuando comenzó a ver y a escuchar a personas que sólo él podía ver, nadie más, todos creían que se trataba del típico amigo imaginario pero no, aquello no eran imaginaciones y era real. Primero lo hizo con un hombre que dijo que se llamaba Luis y luego con una señora que tenía una particularidad física: tenía seis dedos en una de sus manos.

Con esos datos pudo saber que un bisabuelo y un tío suyo se llamaban Luis de nombre pero estaban muertos, igualmente su tatarabuela tenía, como en su visión, seis dedos e incluso apareció una fotografía en la que se reflejaba tal anomalía mientras sostenía un libro. Los datos de su visión eran exactos, sorprendentemente exactos.

¿Qué precepción tenía un niño de esa edad de ese don tan especial que tenía? Para él, una vez acostumbrado, era algo normal pero para el resto de amigos o familia no lo era. Hemos de tener en cuenta que Mikel nació en una familia que tenía grandes convicciones religiosas, muy cristianos, católicos, en un entorno muy tradicional en el corazón de Guipúzcoa (País Vasco) y todo lo que él vivía en torno a las “cosas raras” que describía era algo que preocupaba a sus padres y buscar ayuda para ello.

Pero, entre tanto, las potencialidades van creciendo y con sólo 14 años era un experto echando las cartas con la baraja española, además a los 17 ya usaba perfectamente el tarot y todos los arcanos, se preocupó de tener una formación en ese sentido y la simbología que tiene aparejada fue objeto de concienzudo estudio.

Para hacer todo ello él no se alejó de sus planteamientos cristianos ni de sus creencias, simplemente trató de agrandar sus conocimientos en otros campos que, posteriormente, ampliaría en Canadá con otras comunidades religiosas asentadas en Norteamérica.

Para nuestro médium ese aprendizaje es como aprender otro idioma, lo que se trata es de la comunicación con el otro lado y, muchas veces, nos encontramos que dentro de esas religiones todo el Saber va hacia la persona como los ríos que desembocan en el mar, así, en un bonito ejemplo, todos somos agua, todos somos espíritu, todos somos alma.

Se trata de una facultad especial que tienen pocas personas y esto es una vocación que debe venir de dentro, el de la comunicación con el mundo de los espíritus; también con ese don con el que se nade y pocos llegan a desarrollarlo como lo hace nuestro protagonista.

Además él ha apostado por crecer dentro de ello formándose como médium en la SSF-IIIHS de Montreal (Canadá). Consiguió las titulaciones de Sanador y Orador Inspiracional, además de conseguir licenciarse en el nivel IV de la “International College of Spiritual and Psychic Sciences” en Montreal.

Tras abandonar Canadá realizo cursos en la Unión Espiritualista Británica (SNU) y posteriormente obtuvo un Master en “Couselling Terapéutico” por la Open University of Complementary Medicines de Sri Lanka.

Mikel fue galardonado en 2005 con un premio por su labor en demostrar la existencia de la “Vida Después de la Vida”, y reconocido ese mismo año como mejor médium de Canadá.

Él dice que la cualidad que él posee es como cantar donde todos podemos cantar pero pocos lo hacen bien, pues igual es la mediumnidad donde él ha conseguido ser uno de los mejores médiums de España y donde otros lo consideran como el mejor.